Consejos de guía
¿Cómo se puede prevenir el mal agudo de montaña?
A lo largo de nuestra vida, todos tenemos que hacer senderismo en altitud en mayor o menor medida, y lo más importante es asegurarse de que todo salga bien. Para ello, hay que conocer los riesgos que pueden surgir en la montaña y saber cómo afrontarlos...
Viajar es una oportunidad para descubrir nuevos horizontes y actividades, pero también para ponerse a prueba hasta el límite. En algunos destinos, especialmente en ciertas regiones del mundo como los Andes o el Himalaya, el senderismo, el alpinismo y las actividades físicas a gran altitud requieren que se tomen algunas precauciones... Si tienes previsto realizar alguna ascensión en los próximos meses, ¡toma nota de nuestros consejos sobre cómo prevenir o evitar el mal agudo de montaña cuando te encuentres por encima de los 2.500 m!
Estos son nuestros consejos, basados en nuestra propia experiencia, para evitar que tu viaje se eche a perder y para que disfrutes al máximo de las magníficas vistas y sensaciones que ofrecen las altas montañas.
¿Qué es el mal agudo de montaña o mal de altura?
El mal agudo de montaña (MAM) o mal de altura es una afección causada por ascender demasiado rápido a gran altitud, lo que provoca una disminución de la presión atmosférica y del oxígeno. Esta falta de oxígeno se manifiesta inicialmente como un aumento de la frecuencia respiratoria y cardíaca.

¿Cómo saber si tienes mal de altura?
Hay varios síntomas:
- Dolores de cabeza
- Náuseas
- Vómitos
- Fatiga
- Dificultad para respirar
- Alucinaciones
- Pérdida de apetito
- Ataques de tos
- Zumbido en los oídos
- Mareos, que pueden producirse a altitudes tan bajas como los 2000 metros.
Es una afección que cada persona experimenta de forma diferente. Una misma persona puede haber pasado tiempo a gran altitud sin sufrir mal de altura en determinadas ocasiones, y no sentir nada en otras. Lo más importante que hay que recordar es que el mal de altura puede afectar a cualquiera. No tiene nada que ver con la forma física ni con el rendimiento deportivo. Los síntomas en adultos y niños son, en general, similares, pero hay que tener en cuenta que los niños pueden ser más sensibles a los efectos de la altitud debido a que sus sistemas respiratorio y circulatorio aún se están desarrollando.
Ten cuidado de no restar importancia a estos síntomas, diciéndote a ti mismo que se pasarán... Si los síntomas persisten y no se alivian rápidamente con medicación, debes descender al menos 600 m lo antes posible. El mal de altura puede tener complicaciones graves, incluso mortales, como edema pulmonar o cerebral...
Estos son nuestros consejos para prevenir el mal de altura antes de tu ascenso
1- ¡Descansa!
El mal de altura es muy común entre los alpinistas y excursionistas. Lo primero que hay que hacer para tratarlo y prevenirlo es descansar. Si te sientes cansado o tienes dolor de cabeza, detente y busca un lugar (campamento o refugio) para descansar unas horas o incluso unos días, dependiendo de cómo te sientas. Lo importante es escuchar las señales que te envía tu cuerpo. No dudes en echarte una siesta cuando puedas, sobre todo porque la altitud te impedirá dormir toda la noche... Camina despacio y tómate los descansos que necesites. Y, entre nosotros, los días de descanso no hacen daño ;)
2- Hidratación
La hidratación es una de las principales formas de prevenir y aliviar el mal de altura. Beber mucha agua antes y durante la ascensión puede ayudar a prevenir la deshidratación y mantener tu cuerpo sano. Incluso si no sientes la necesidad de hacerlo. Tu cuerpo tiende a retener agua en altitud, lo que provoca dolores de cabeza...
3- Una buena alimentación es tu aliada
Una buena nutrición es una gran ventaja en la montaña. Recuerda comer suficientes carbohidratos y proteínas antes de salir hacia la montaña. Una buena alimentación puede ayudarte a sobrellevar mejor el estrés y los cambios de altitud, ¡gracias a tus reservas!
Durante el ascenso a la altitud, come alimentos ligeros y saludables para facilitar la digestión. La sopa es una buena alternativa y, además, te calentará ;) Verás que tienes mucho menos apetito a la altitud.
4- ¡Evita el esfuerzo excesivo el primer día y aclimátate!
Subir demasiado rápido a grandes altitudes es una de las principales causas del mal de altura. Por lo tanto, evita los esfuerzos demasiado intensos el primer día y no intentes adaptarte a la altitud demasiado rápido. Tómate tu tiempo y haz pausas frecuentes para descansar y reducir el aumento de tu frecuencia cardíaca. Vaya a su ritmo, ascendiendo progresivamente, aunque le preocupe ralentizar al grupo. Es mejor que llegue a la cima tardando más tiempo que agotarse intentando seguir al grupo y no llegar a la cima... Dado que su cuerpo se está adaptando a la altitud, no sería razonable exigirle esfuerzos inusuales y excesivos. Una de las mejores formas de prevenir el mal de altura es tomarse el tiempo necesario para aclimatarse. Es decir, permanecer varios días a gran altitud (sin realizar grandes esfuerzos) antes de ascender a cimas más altas. Por lo general, bastan de 2 a 3 días para que el cuerpo se aclimate a la altitud.
5- ¿Qué medicamentos y tratamientos existen para el mal de altura crónico?
El primer paso para tratar el mal de altura es bajar a una altitud menor. Si esto no es posible o si el dolor no remite, los medicamentos más comunes, como la aspirina, el paracetamol o el ibuprofeno, se pueden adquirir sin receta médica para aliviar los síntomas. El Diamox también puede ser una solución (un medicamento especialmente diseñado para tratar el mal de altura). El Diamox puede tener contraindicaciones si es alérgico a algunos de sus componentes, así como efectos secundarios. ¡Consulte a su médico antes de comprarlo!
Antes de tomar cualquier tratamiento fuerte, siempre es preferible favorecer una aclimatación natural en lugar de tomar un medicamento.
¿Qué medicamentos hay contra el mal de altura?
El primer paso para tratar el mal de altura es bajar a una altitud menor. Si esto no es posible o si el dolor no remite, medicamentos como la aspirina, el paracetamol o el ibuprofeno son los más comunes y se pueden comprar sin receta para aliviar los síntomas.
El Diamox, tratamiento preventivo para el mal de altura
El Diamox también puede ser una solución. El Diamox puede tener contraindicaciones si es alérgico a algunos de sus componentes, así como efectos secundarios. ¡Consulte a su médico antes de comprarlo!
Antes de tomar cualquier tratamiento fuerte, siempre es preferible optar por una aclimatación natural en lugar de tomar un medicamento.
¿Puede la prueba de hipoxia diagnosticar el mal de altura?
La prueba de hipoxia se utiliza principalmente para evaluar la respuesta de una persona a una disminución del oxígeno, especialmente en simulaciones de altitud, pero no permite diagnosticar directamente el mal agudo de montaña (MAM).
¿Por qué? El mal agudo de montaña (MAM) es una afección clínica que depende no solo de la capacidad fisiológica de una persona para tolerar la hipoxia, sino también de diversos factores como la aclimatación, el esfuerzo físico y la velocidad de ascenso. Se diagnostica basándose en los síntomas (dolores de cabeza, náuseas, fatiga, trastornos del sueño…) y de escalas clínicas como la puntuación de Lake Louise.
Utilidad de la prueba de hipoxia:
- Evaluar la tolerancia individual a la hipoxia
- Ayudar a identificar a las personas con riesgo de hipoxia grave en altitud
- Adaptar las estrategias de aclimatación para deportistas, alpinistas o pilotos
Limitaciones para el diagnóstico del MAM
- No predice con certeza si una persona desarrollará un MAM.
- No tiene en cuenta los efectos de la aclimatación progresiva.
- No tiene en cuenta los factores ambientales y fisiológicos relacionados con la altitud real.
Algunos factores conocidos pueden agravar o desencadenar el mal agudo de montaña (MAM):
- El consumo de alcohol o tabaco
Evita consumir alcohol durante tu travesía por la montaña, sobre todo si estás siguiendo un tratamiento. El cuerpo tarda más en funcionar debido a la falta de oxígeno, por lo que beber alcohol solo añadiría complicaciones al buen funcionamiento del organismo. Además, ten en cuenta que, en altitud, el alcohol sube más rápido a la cabeza, así que ve con cuidado… ;)
En cuanto al tabaco, ten en cuenta que a tus pulmones les cuesta encontrar oxígeno en altitud, por lo que fumar agravaría la situación y te provocaría unos dolores de cabeza de lo más fuertes...
- ciertas enfermedades crónicas
Las personas con enfermedades crónicas pueden ser más sensibles a los efectos de la altitud y, por lo tanto, pueden experimentar síntomas más pronunciados relacionados con el mal agudo de montaña. ¡Es importante tener en cuenta ciertos factores y recomendaciones antes de lanzarte a una aventura de este tipo! Puedes consultar a un médico para iniciar un posible tratamiento, informar a tu guía para que esté al tanto en caso de problemas y, sobre todo, escuchar a tu cuerpo: si ya no puedes más, no te fuerces... Volverás a intentarlo más adelante, solo es cuestión de tiempo ;)
- El cansancio o el estrés
Cuando estás cansado o estresado, tu cuerpo puede ser menos eficaz a la hora de absorber el oxígeno necesario para una adaptación normal a la altitud. Además, tu capacidad de concentración puede verse reducida, lo que puede provocar errores de coordinación; esto es peligroso en altitud, donde la vigilancia es fundamental para garantizar la seguridad.
- Por experiencia, ¡evita el zumo de naranja!
Provoca una reacción química entre el cítrico y el oxígeno presente a gran altitud que puede causar efectos indeseables, como irritaciones o ardor de estómago. En condiciones normales, el consumo de zumo de naranja es saludable y beneficioso gracias a la vitamina C. Sin embargo, a gran altitud, donde la presión de oxígeno es menor, se recomienda limitar o evitar los alimentos o bebidas que provocan irritaciones gástricas. Así que un consejo: no lo beba. Le ahorramos un vómito...
¿Por qué es importante ir acompañado de un guía en altitud?
çTambién es muy importante ir acompañado de guías de alta montaña competentes que conozcan los síntomas del mal de altura y sepan cómo actuar en ese caso. Si vas a practicar alpinismo por primera vez, puedes hacer preguntas a la agencia que elijas: ¿Qué hacer si alguien sufre mal de altura y qué medidas se toman? ¿Cuáles son los desniveles diarios? ¿Hay una botella de oxígeno prevista en caso de problemas?
Algunas ideas de ascensos a más de 3000 m en los Alpes
El Gran Paraíso en 1 día (4061 m) -> El Gran Paraíso es uno de los cuatro mil más fáciles del Valle de Aosta y es una cima accesible para quienes desean acercarse al mundo del alpinismo y familiarizarse con la alta montaña.
El ascenso no presenta dificultades técnicas particulares, pero es obligatorio el uso de arnés y crampones: es necesario estar en buena forma física y ser capaz de soportar largas horas de marcha, ya que el segundo día implica un total de entre 6 y 8 horas de marcha, dependiendo del ritmo del grupo.
Mont Rose en 2 días (4554 m) -> ¡El Mont Rose ofrece la oportunidad de escalar algunos picos preciosos sin necesidad de ser alpinistas expertos! El ascenso al Monte Rosa, a través de un paisaje fabuloso, es una visita obligada para los alpinistas que buscan nuevos paisajes y retos a gran altitud. Proponemos un itinerario de dos días para permitirte aclimatarte y ascender gradualmente, evitando así el mal agudo de montaña. Cabe señalar que en este programa dormimos a una altitud de 3500 metros, lo que ya es elevado para un cuerpo no acostumbrado...
Curso de alpinismo en la Vanoise (3482 m) -> Una semana que combina vías ferratas, para que te familiarices con el equipo, y paredes glaciares y cumbres, para una introducción al alpinismo para principiantes. ¡Disfrutarás de unas vistas magníficas del Gran Paradiso y del Mont Blanc!
Le Castor (4228 m) -> Se trata de una ascensión bastante fácil si ya tienes una introducción al alpinismo, y subirás varias crestas pequeñas por el camino, hasta llegar a la cima, donde te recompensará un espléndido panorama: podrás admirar todos los picos del Breithorn, el Matterhorn, el Gran Combin, todo el macizo del Mont-Blanc, el Gran Paradiso y el Lyskamm al oeste y al este. En resumen, ¡un espectáculo incomparable que recompensará todos tus esfuerzos!
Le Pollux (4084 m) -> Le Pollux es el segundo de los dos picos gemelos del macizo del Monte Rosa. En comparación con el «Castor», cuya altitud es mayor (4221 m), el ascenso es sin duda más exigente. Recomendamos partir desde Cervinia, ya que es menos agotador que la ruta clásica del Val d'Ayas, las vistas panorámicas a lo largo del camino son espléndidas y, por último, pero no menos importante, se pueden evitar algunos tramos complicados y técnicos. En la cima del Pollux, tendrás vistas de los mismos picos que se pueden ver desde el Castor.
El Nadelhorn (4327 m) -> El Nadelhorn forma parte del macizo del Valais y se encuentra en el corazón de la cordillera de Mischabel y del valle de Saas. Se trata de una ruta de alpinismo que sigue un recorrido glaciar muy atractivo y está dirigida a alpinistas experimentados que ya hayan escalado varios picos de 4000 metros y se sientan cómodos con los crampones. Además de su dificultad, el Nadelhorn se encuentra a gran altura, lo que no ayuda a combatir el mal de altura...
Si no sabes cómo vestirte para el alpinismo, aquí tienes una lista de material y pequeños objetos que no debes olvidar ;)
